14 jun. 2010

Qué placer encontrar tu carta en mi buzón



Querido E. , qué placer encontrar tu carta en mi buzón. Pues sí, ahora hablo español, aunque de forma bastante rara y divertida, como, de todas maneras, hablaba italiano.
A finales de agosto voy a cumplir 2 añitos aquí, y casi me siento un verdadero gato (no sé si sabes que a los madrileños se les suele llamar gatos).
Leo con gusto que tu trabajo sigue, sea en el colegio, sea en el Cervantes: qué bien ¡enhorabuena caballero! Y además que no paras de pelear con este extraño idioma, aparentemente similar al nuestro y, de verdad, bastante diferente. Así, junto al placer de contestarte, me han dado las ganas de hacerlo en castellano. Soy un tio malo ¿verdad? Pero estoy seguro que serás capaz de entender todo y, si quieres, contestarme en el mismo idioma.
Me preguntas qué tal, qué tal estoy, qué tal mi curro y mi vida. Complicado contestarte. Mi vida no ha tenido golpes de escena increíbles. Sigo teniendo dos piernas, dos ojos y una nariz bastante gorda. Mi pelo es más blanco pero me da igual. Me gusta más la cerveza que antes y echo de menos la mozarella, pues, esto sí. Me encanta una viejecita que cada día se sienta en un banco en la Plaza Dos de Mayo, el silencio vacío de la calle Fuencarral a las 8 de la mañana de un domingo soleado, mi barrio y, además, quiero locamente a la Torre de la Comunicación en Gran Via (pero no me preguntes por qué, lo ignoro). De Madrid me gusta su ritmo, su costumbre al ocio, a la tertulia, su música jazz. Su desearse bella y su sospecha de no serlo. Puede ser que esté diciendo una tontería, pero Madrid me parece una ciudad más melancólica de lo que se pueda pensar. Y su poesía está en el intentar salir y reaccionar, cada mañana, a esta melancolía (hay un cuadro de Goya que parece contarnos todo esto).
¿Que más decirte ? Hace unos meses he encontrado un chaval: bueno está bastante loco para aguantarme y quererme. Yo le quiero a él, y cada trozo de él, y el delantero y el trasero (¡sobre todo el trasero!), y con la misma fuerza. Adoro esconder y guardar mi nariz en su barrigita peluda y adoro su manos de bruto trabajador. Sobre todo adoro cuando pone su mano sobre mi cabeza con un cariño hasta ahora desconocido.
Estoy empezando a trabajar como traductor, y esto sí que es una pasada, y estoy esperando el verano, que aquí, todavía, no ha llegado. Ah, casi me olvidaba, acabo de mudarme a un nuevo piso, esta vez con aire acondicionado.
Un beso grande E...
Chao, A.

Antonino Pingue © 2010 Todos los derechos reservados.

2 comentarios:

  1. Danke für das was du hier auch über mich schreibst! Ich bin glücklich eine Person wie dich kennengelernt zu haben, und dich als meinen Partner zu haben, denn wie ich dir schon gesagt hatte dist du für mich ein guter Mensch und ich fühle mich wohl mit dir..... Ich hab dich lieb mein kleiner!! :-) B.

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  2. Ves! la vida tiene momentos estupendos aunque a veces, como dice aquel, el bosque no nos deje ver los árboles.
    Un besote

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