25 nov. 2009

A Madrid: “pedonalizzazione selvaggia”


Cuelgo aquí un poco de mi trabajo para la Italia.... (lo siento pero no tengo gana de traducirlo).


Lo apprendi quasi subito se vivi qui: a Madrid, quando ti chiedono dove abiti non si risponde con il nome del quartiere ma con il nome della metro più vicina a casa tua (e spesso ne puoi scegliere più di una). 12 linee, più 3 linee di metro leggera, per un totale di 262 fermate. Si dice che sia la metro più efficiente e grande al mondo. In una pubblicità si può vedere la Statua della Libertà in ginocchio, fiaccola alla mano, che ammira stupita una fermata (“Il metro che tutti vorrebbero, vive a Madrid”, dice lo slogan). Apre dalla 6 del mattino all’1.30 di notte, l’attesa non supera mai i 3 minuti; dopo le 23 slitta a 5 minuti. Oltre il 75% delle fermate sono attrezzate per persone disabili, ci sono negozi, una televisione a circuito interno, un biblioteca e le fermate più recenti sono così grandi che il Comune d’inverno ci organizza concerti. La prime 4 linee furono inaugurate il 17 ottobre 1917 (qui il 17 non porta male), l’ultima fermata lo scorso settembre. Il costo del biglietto può oscillare da 74 centesimi (se acquisti 10 biglietti) ai 2 euro (se vai in aeroporto). L’abbonamento mensile dai 10 euro per gli anziani ai 60 euro per chi vuole usufruire anche delle tratte extra urbane.

A Madrid il comune non prevede per il futuro di far pagare un pedaggio agli autoveicoli che entrano nel centro storico (come avviene, ad esempio, a Milano). Il problema è risolto ricorrendo a una “pedonalizzazione selvaggia”. A botta di alberi e panchine è ormai raro trovare una piazza del centro di Madrid dove sopravviva una macchina; pero quasi tutte le piazze hanno una un’area attrezzata per i bambini e bar con tavoli all’aperto (le altre sono in serio pericolo di estinzione). Solo questa estate, sotto un caldo cocente, sono state sottratte agli autoveicoli: Puerta del Sol (che ora gode di un collegamento diretto con la stazione ferroviaria di Atocha) e tutte le vie che da Puerta del Sol portano a Gran Via; Calle Fuencarral, zona di shopping, e Plaza de Callao. Nuovi cantieri sono stati aperti ad Alonso Martinez e Plaza Colon. E’ indubbio che è ormai quasi impossibile andare a vedersi un film in centro usando la macchina. Non sono previsti rimborsi o agevolazioni per gli automobilisti annichiliti.

La Sinistra (qui storicamente all’opposizione), accusa il Comune che il massiccio sviluppo della metro ha agevolato la speculazione edilizia e la lottizzazione. Invece di far arrivare la metro in quartieri periferici già esistenti, si è preferito costruire nuove fermate che arrivavano dove non c’era nulla. Il quartiere di Sanchinarro, o quello di Las Tablas, il PAU de Carablanchel o Las Suertes, sono alcuni esempi. Effettivamente se vai a Las Suertes, quartiere dell’estrema periferia est di Madrid sorto dal niente, vedi un intreccio di vie quasi senza palazzi. All’orizzonte la sagoma dei monti della Sierra, l’Ikea, un giardino spelacchiato, una scuola, un centro polisportivo, una biblioteca e 3 fermate della metro. Tempo per arrivare in centro: 20 minuti. I prezzi delle case: alti!

17 nov. 2009

El rincón del corazón (o del culebrón)

Recibo y cuelgo aquí la carta de un un amigo, de un misterioso gato: el tampoco sabe porque Julieta olía a Rosa. ¿Y tu lo sabes?

La importacia de una cifra
¿Qué más da, más o menos? ¿Qué menos que más dará: si es solo una cifra de dos cifras, o más? Pues en eso estamos, que importancia no tiene alguna, nada más que la que nosotros queramos darle. Y no, no me refiero en concreto a cifras medidas en sistema métrico decimal, temporal, de longitud o cualesquiera otras, quiero decir, que no es el hecho de la cantidad, sino de la calidad, y no me lo entiendan por el lado erótico-festivo que nos conocemos… sino por el de la auto-aceptación, vamos el de sentirse “bien avenido consigo mismo”
“Bien avenido consigo mismo” no es ni directa, ni inversamente proporcional a la edad, los centímetros, el dinero, la cantidad de pelo en la “testa”… que tenemos o dejamos de tener, sino “directamente proporcional a lo bien o mal” que nos sentimos cuando en el momento de mayor intimidad con nuestra soledad (la elegida, que no la impuesta) nos quedamos.
¿Y ustedes se preguntarán, queridos lectores de este blog de Antonino: “Todavía más” (griten que lo están leyendo) a que vienen estas reflexiones pseudo-pedantes y ambiguas de éste que firma con tan esperpéntico seudónimo? No responden más que a experiencias vividas u oídas, recientes o lejanas en el tiempo, que han hecho que la quijada de este que aquí escribe, haya tocado en varias ocasiones el duro suelo, y que también hayan hecho que tome como propio aquello de “nadie sabe por qué Julieta olía a rosa (tampoco Shakespeare)” Discúlpenme que en este momento no cuente ninguna de esas experiencias (algunas realmente divertidas, otras dolorosas, otras…) un poco de paciencia, que si la confianza nos acaba de unir en este espacio cibernético, aparecerán en forma de cuento exorcizante.
De momento y como presentación creo que ya les he martirizado bastante, o más bien despistado bastante, que para el caso que nos ocupa es lo mismo. Y aprovecho estas líneas a modo de despedida para desearle mucha suerte (o mierda) en esta aventura “blogera italo-española” a mi amigo Antonino, porque él lo vale, ¡ea! (y también porque me permite escribir en él… juas, juas)
Besotes.com

El gato con orejas de vinagre.

16 nov. 2009

Cada ciudad recibe su forma del desierto al que se opone

De dos maneras se llega a Despina: en barco o en camello. La ciudad se presenta diferente al que viene de tierra y al que viene del mar.
El camellero que ve despuntar en el horizonte del altiplano los pináculos de los rascacielos, las antenas radar, agitarse las mangas de ventilación blancas y rojas, echar humo las chimeneas, piensa en un barco, sabe que es una ciudad pero la piensa como una nave que lo sacará del desierto, un velero a punto de partir, con el viento que ya hincha las velas todavía sin desatar, o un vapor con su caldera vibrando en la carena de hierro, y piensa en todos los puertos, en las mercancías de ultramar que las grúas descargan en los muelles, en las hosterías donde tripulaciones de distinta bandera se rompen la cabeza a botellazos, en las ventanas iluminadas de la planta baja, cada una con una mujer que se peina.
En la neblina de la costa el marinero distingue la forma de una giba de camello, de una silla de montar bordada de flecos brillantes entre dos gibas manchadas que avanzan contoneándose, sabe que es una ciudad pero la piensa como un camello de cuyas albardas cuelgan odres y alforjas de frutas confitadas, vino de dátiles, hojas de tabaco, y ya se ve a la cabeza de una larga caravana que lo lleva del desierto del mar hacia el oasis de agua dulce a la sombra dentada de las palmeras, hacia palacios de espesos muros encalados, de patios embaldosados sobre los cuales bailan descalzas las danzarinas, y mueven los brazos un poco dentro del velo, un poco fuera.
Cada ciudad recibe su forma del desierto al que se opone; y así ven el camellero y el marinero a Despina, ciudad de confín entre dos desiertos.
(Italo Calvino)

13 nov. 2009

¡Para empezar!

Estás a punto de empezar a leer el nuevo blog de Antonino, Todavía Más. Relájate. Concéntrate. Aleja de ti cualquier otra idea. Deja que el mundo que te rodea se esfume en lo indistinto. La puerta es mejor cerrarla; al otro lado siempre está la televisión encendida. Dilo enseguida, a los demás: "¡No, no quiero ver la televisión!". Alza la voz, si no te oyen: "¡Estoy leyendo! ¡No quiero que me molesten! " Quizá no te han oído, con todo ese estruendo; dilo más fuerte, grita: "¡Estoy empezando a leer el blog de Antonino!".
O no lo digas si no quieres; esperemos que te dejen en paz....